24 febrero 08
Juan 4, 5-42 "Dame de beber"
Así que llegó a una aldea de Samaría llamada Sicar, cerca del terreno que Jacob dio a u hijo José
Dios respeta profundamente nuestra libertad.
Querer encontrarse con los hombres es el pensamiento de Dios y al mismo tiempo nuestra gran fortuna.
Dios es por excelencia el ser relacional porque es el amor mismo y este amor es el que nos implica o nos involucra sin pretenderlo en la vida del otro.
Jesús a lo largo de toda su vida pública no deja de encontrarse con personas a las que en la mayoría de los casos transforma y les cambia la vida. Jesús se pone en contacto.
En el encuentro con la samaritana esta le dice “maestro veo que eres un profeta”, es esta una de las pocas veces en que Jesús proclama su realidad mesiánica.
“Temo a Jesús que pasa” dice san agustín
Es importante aprovechar las oportunidaes que nos da la vida.
Se me ocurren una pregunta que me hago y voy a tratar estos dias de responder:
¿DÓNDE BUSCO PARA SACIAR MI SED?